30 septiembre, 2015

RFG y OSG: rugen motores



Las dos grandes orquestas gallegas empiezan octubre con sus motores a pleno rendimiento, la RFG estrenando obra y temporada y la OSG, después de su éxito en el programa doblre de ópera del pasado sábado, rematando su 'pretemporada' previa a un abono que se inicia con la monumental Tercera de Mahler. 

Paul Daniel y la Real Filharmonía de Galicia
Tras su exitoso acercamiento a los barrios de Compostela, la Real Filharmonía de Galicia inaugura este jueves su temporada de abono 2016-16, en la que cumplirá sus primeros 20 años. Lo hará a partir de las 21.00 h. en un concierto dirigido por su titular, Paul Daniel, en el que interpretará las siguientes obras: E. Soutullo: Overture (From an unfinished opera) *Estreno absoluto; F. Schmitt: La tragedia de Salomé, op. 50; M. Balboa: Saturnal (meditación melancólica para orquesta) y, de J. Sibelius, la Sinfonía nº 5 en Mi bemol mayor, op. 82.

Después del estreno de esta obertura de Soutullo, en la que expone los temas que se desarrollarán en la obra completa, el tributo a la composición gallega incluye una de las obras más interpretadas y características del malogrado autor coruñés Manuel Balboa. Saturnal es además un anticipo de la celebración del 20º aniversario de la Real Filharmonía, ya que se trata de un encargo de ésta que fue estrenado, precisamente, el día de su presentación oficial en Santiago el 29 de febrero de 1996.

El viernes 2, pero en esta ocasión a partir de las 18.30 h, nueva inauguración por parte de la RFG, en su primer concierto del ciclo ‘Descubre una orquesta, la tuya’. En este concierto, la RFG ofrecerá una versión reducida de la actuación del jueves y en ella los más jóvenes y sus familias tendrán una buena ocasión de acercamiento a la música clásica. Se interpretará la obertura de Soutullo y una selección de la Sinfonía nº 5 de Sibelius. El coste de las entradas es de 5 euros y cada menor de 14 años recibirá dos gratuitas si va acompañado de dos adultos.
Por su parte, la Orquesta Sinfónica de Galicia remata su ‘pretemporada’ con dos
Orquesta Sinfónica de Galicia
actuaciones, el jueves en el Auditorio de Afundación Vigo y el viernes en el
Auditorio de Ferrol con este programa: J.S. Bach: Concierto para dos violines, BWV 1043; W.A. Mozart: Sinfonía nº 33; L. van Beethoven: Concierto para violín en re mayor, op. 61. La orquesta coruñesa será dirigida por Guy Braunstein, que actuará como violín-director. Braunstein, fue concertino de la Orquesta Filarmónica de Berlín de 2004 a 2013  y será acompañado en el concierto de Bach por el concertino de la OSG, Massimo Spadano.

21 septiembre, 2015

Esto está que hierve



La temporada musical gallega empieza a hervir. Hace apenas dos semanas, A Coruña inauguraba la temporada operística española con un Trovatore de muchos quilates vocales. La Real Filharmonía de Galicia comenzó la suya la semana pasada; lo hizo dirigida por Bram Sniekers, abriéndose a la ciudad en una gira de conciertos por los barrios, con los que no pudo ni la ciclogénesis explosiva que sufrimos en Galicia esos días.

La Real Filharmonía en la Praza Roxa de Santiago


Y ya en esta semana, las actividades se multiplican. Este lunes 21 comienza la quinta edición del festival Peregrinos Musicales. En él actuarán 10 jóvenes músicos gallegos –entre ellos el cuarteto de clarinetes Tetramorph-, seleccionados junto a 5 procedentes de Rusia, uno de Bielorrusia y otro de los Países Bajos.

Un total de cinco conciertos a lo largo de la semana, con su epicentro en dos conciertos: el primero de ellos se celebrará el martes 22 en la Catedral. El miércoles 23  en el Paraninfo de la Universidade (Facultad de Xeografía e
Ilona Timchenko
Historia) será el turno del concierto
 de Maestros y Laureados, que estará presidido por el maestro Antón García-Abril. Tras su exitosa gira asiática de la pasada primavera actuará en él la pianista Ilona Timchenko, fundadora de la Asociación Peregrinos Musicales, junto a los alumnos más destacados. En el Teatro Principal tendrá lugar el concierto inaugural (lunes 21) y el titulado Années de Pèlegrinage del jueves 24. El concierto de clausura del viernes 25 permitirá a estos peregrinos, singulares por edad y dedicación, actuar junto a la Real Filharmonía en el Auditorio de Galicia.


Lied, cámara solidaria y ópera
Un año más, vuelve el lied al Teatro Principal de Santiago en el tradicional ciclo organizado por el Concello de Santiago de Compostela y la Asociación Galega da Lírica Teresa Berganza, con la coordinación artística del pianista Roger Vignoles y
Kate Royal
José Víctor Caróu. Amor e devoción es el eje alrededor del que giran los tres programas que componen su 17ª edición. En ellos, la mezzosoprano Ruxandra Donose, la soprano Kate Royal y el barítono Roderick Williams desarrollarán tres programas con canciones de concierto de Charles Gounod, Robert y Clara Schumann, George Enescu,  Nicolae Bretan, Johannes Brahms, Gustav mahler, Samuel Barber, Hugo Wolf y Maurice Ravel. Los conciertos tendrán lugar en el Teatro Principal el martes 22, jueves 24 y martes 29 de septiembre.


Y, de vuelta en A Coruña, se reanuda el ciclo de conciertos solidarios a favor de entidades benéficas locales que, organizan conjuntamente Artemis Ensemble y la Real Academia Galega de Belas Artes. El primero correrá a cargo de un nuevo cuarteto formado por profesores de la Orquesta Sinfónica de Galicia, con obras de Mozart y Schubert y se celebrará el viernes 25 en el salón de actos de la Academia. El ciclo se extenderá a lo largo de toda la temporada y, entre otros, intervendrá  el grupo organizador, Artemis Ensemble, en su formación de cuarteto.

Y, como última previsión de la semana, el programa doble de ópera con El castillo de barbazul, de Bela Bartók, y Suor Angelica, de Puccini, como segundo programa de ópera de la Temporada Lírica que organizan la Orquesta Sinfónica de Galicia y Amigos de la Ópera. Las dos óperas serán dirigidas en versión concierto por Miguel Ángel Gómez Martínez, que fue titular de las óperas de Viena y Hamburgo. Como conjuntos, la Orquesta Sinfónica de Galicia, el Coro de  la OSG y su Coro de Niños.

Barbara Frittoli


En los papeles protagonistas, la soprano Barbara Frittoli, que hará su debut en Galicia, la mezzo Ana Ibarra, la contralto Ewa Podles, el barítono-bajo Gidon Sacks y un grupo de voces femeninas gallegas entre las que se encuentran alumnas del curso de interpretación vocal que dirigió la pasada temporada el Maestro Alberto Zedda, como Maria Lueiro, Patricia Rodríguez y Helena Abad.

La temporada comienza a hervir; que no baje el fuego. Los aromas de las mejores músicas empiezan a llegar a nuestros sentidos; mantengamos alta la exigencia, único camino posible hacia la excelencia.

07 julio, 2015

Principios





Ayer fue el aniversario de Joaquín Rodrigo, un inmortal. Porque el Maestro Rodrigo, como todo el mundo le llamaba, era de 'esas personas que no se entierran; se siembran’.

Para  recordarlo, reproduzco aquí el homenaje que le rendí en un viejo precedente de este blog.


Joaquín Rodrigo (1901 - 99)


Principios de los sesenta. Yo comenzaba el estudio de  la guitarra y era iniciado por mi maestro en la audición de los recitales que aquella entrañable Sociedad Guitarrística Madrileña organizaba en el salón de actos del  Ateneo de Madrid.

Los hermanos Lloret, mis  entonces vecinos  y siempre queridos amigos, tenían por aquellos años  varios tesoros. Los más destacables eran: un padre aficionado a la música,  su maravillosa colección de discos "microsurco" -lo último, el no va más, el mayor adelanto en la reproducción de sonido-  y un tocadiscos en el que se hacía viva la más increíble música que nunca había oído.

Eran mis principios como auditor de música sinfónica. Beethoven,  Mozart, Rimsky, Tchaikovsky [i], sinfonías, fragmentos... y El Disco:

La Orquesta Nacional, Ataúlfo Argenta, Gonzalo Soriano, Narciso Yepes, Noches en los Jardines de España...

Y el Concierto de Aranjuez. El bien supremo de la colección, la música mágica, la que enajenaba, la que hechizaba, la que me hacía practicar después con mi instrumento durante horas y horas buscando mecanismo, sonido, expresión, música.

Casi cuarenta años  y muchísimos discos después -entre ellos otras diez versiones del Aranjuez- lo encuentro, ¡por fin! editado en  compacto  y con una de las  primeras cubiertas con que lo conocí, la de las rosas. Hoy es, otra vez, el tesoro de mi colección de discos.

También eran por entonces los comienzos de la televisión en España. En un telediario, entrevistaron al guitarrista Narciso Yepes, que  anunció su actuación en el Monumental, en un concierto benéfico, el domingo siguiente por la mañana.

Con él la Nacional dirigida por Odón Alonso. El programa, Intermedio de Goyescas, de Granados, el Concierto de Aranjuez, y la Quinta Sinfonía de Beethoven.


Narciso Yepes (1927 - 97)

Fue mi primer concierto sinfónico. Tras ése, años de Monumental y Real, Palacio de Congresos-Auditorio [ii] Rosalía y Colón de la Coruña, tantos conciertos, obras, autores... Pero tengo en un nivel diferente   aquéllos que son mis principios; no sólo cronológicos, sino también estéticos y, de alguna manera, casi éticos.

Hoy he oído decir que se ha muerto Joaquín Rodrigo. Valiente tontería. ¿Acaso pueden morir los principios?




[i] En 2001 no hacía transliteración, como manda la santa madre RAE.
[ii] Ése era entonces el nombre del actual Palacio de la Ópera.

27 junio, 2015

Magia, filtros y filtraciones




Hay críticas que salen solas y otras que se resisten y tardan en nacer. Que son como un parto distócico. Y no porque no se tenga una idea clara de lo que se ha visto y escuchado. El problema a veces es cómo analizar un evento que rozó en numerosas ocasiones el desastre, pero haciéndolo con el respeto que me merece todo el que se sube a un escenario; quien se deja el alma durante semanas creando una dramaturgia o quien baja a un foso operístico con la labor, a veces rayana con lo imposible, de coordinar y concertar a músicos ¡y cantantes!

Aunque el párrafo anterior resume bastante bien mi opinión sobre la representación del viernes, paso a analizar algunos de sus aspectos más destacables.

Magia...
No sobró precisamente este elemento en La flauta mágica del viernes en A Coruña. Quienes me leéis hace tiempo sabéis que concibo la ópera como teatro (sustantivo) cantado (calificativo), no como canto representado. Y precisamente el teatro, junto con la actuación de algunos de los cantantes, fue de lo poco que se puede salvar de la función. En este aspecto, la producción de Els Comediants para el Gran Teatre del Liceu y el Festival Mozart -vieja conocida desde su estreno en el Palacio de la Ópera de A Coruña- sigue aportando frescura. Por su parte, la dirección escénica de Joan Font dio las notas más adecuadas  a cada momento del libreto de Schikaneder, con el apoyo de su ayudante de dirección y coreógrafa, Montse Colomé.

Francisco Corujo. Foto, Miguel Ángel Fernández

El aspecto vocal fue, de largo, el menos acertado. Destacó para bien Francisco Corujo, con un Tamino bien templado vocal y teatralmente. Timbre agradable aunque no excesivamente rico, buena potencia y excelente proyección fueron base del mejor canto de toda la noche. También por encima de la pobre media del reparto -aunque por debajo de Corujo- estuvo Borja Quiza, más adaptado a la escena lírica que en otras ocasiones.

El papel de Papageno -que en la mejor tradición del teatro clásico español sería la figura del ‘gracioso’- se adapta bastante bien a sus características dramáticas y vocales. Su actuación fue vocalmente correcta -si dejamos a salvo alguna de sus personales y habituales brusquedades- y un tanto histriónica en el aspecto dramático; algo que, curiosamente, fue de agradecer pues despertaba la atención, algo dormida en medio de tanta y tan mediocre vocalidad.

Mariola Cantarero tuvo una actuación irregular: su voz tiene un timbre agradable, pero está lastrada por una emisión muy nasal. En su último solo mejoró la percepción del público por el recurso, algo excesivo seguramente, de unos filados realmente meritorios que redondearon no poco su voz.

Como siempre hay que hacer con quien hace un una sustitución de última hora, a Helena Orcoyen hay que agradecerle su disposición. Porque llegó el día anterior al
Helena Orcoyen. Foto, Miguel Ángel Fernández
ensayo pregeneral, con el tiempo justo para aprender sus (escasos) movimientos en escena y su melólogo en castellano. Pero también es cierto que en su actuación como Reina de la Noche demostró que no es lo mismo saberse un papel que ‘tenerlo’. Destaca Arturo Reverter en sus notas al programa que el de Reina de la Noche “es un papel que exige un cumplido virtuosismo y una voz con cuerpo .../... lo que más tarde se entendió como soprano dramática de agilidad”. Baste decir que el viernes, por las causas que fueran, a su voz le faltaron cuerpo y agilidad.

Al Sarastro de David Sánchez le faltó profundidad en el registro grave. Teatralmente hablando, tuvo más hieratismo que la majestad que se le supone al personaje. De los comprimarios, destacó la actuación de Pablo Carballido por voz y buen hacer escénico. Su entrada en escena para el dúo de sacerdotes y el siguiente mutis fueron perfectos por su forma de rodar y por su ritmo. Aunque tal como fue la función en su aspecto vocal cualquiera puede comprender el apresuramiento de su compañero de escena.

Patricia Rodríguez Rico compuso una graciosa Papagena llena de la mejor picardía. El Monostatos de José Manuel Zapata se resintió del mal momento vocal de su intérprete; y del físico: en anteriores representaciones, este guardián del templo trepaba por la red. Las tres damas de la Reina de la Noche actuaron con agradable voz, escaso empaste y casi nulo ajuste. Los tres niños, María Lueiro, Nuria Lemos y Alberto Miguélez-Rouco, cumplieron su cometido. 


Escena final. Foto, Miguel Ángel Fernández
Desde el punto de vista musical, Josep Pons lidió lo mejor que pudo con lo que podríamos llamar las ‘diferentes personalidades métricas y rítmicas’ de algunos de los cantantes, a los que no hubo forma de meter en vereda, con los consiguientes desajustes en entradas yfinales de frase. La Orquesta Sinfónica de Galicia tuvo su buen sonido mozartiano habitual y el Coro de la Sinfónica de Galicia mostró la solidez de su línea ascendente, con perfecta afinación y una gran precisión rítmica. Espléndidas las voces masculinas, por timbre y potencia.

...filtros...
Relataba el maestro Pons en la presentación de la ópera a la prensa una anécdota -no comprobada, como casi todas-. Se dice que Mozart recibía en su lecho de muerte noticia de cada función de La flauta mágica. Por la hora en que llegaba el emisario desde el teatro calculaba el autor el éxito de la representación: cuanto más tarde, más aplausos y más ‘morcillas’ había habido. En el texto en castellano (no he logrado ver quién es la traducción) ha faltado la adaptación a la actualidad local que tenían los diálogos hablados en el singspiel original. Han sobrado filtros y faltado chispa propia.

Sólo se pudo apreciar en este sentido la mención al “Albariño”, morcilla fija ya esde la primera representación de esta producción allá por 2001. Quiza añadió ‘Y de Cambados’, pero faltó una alusión -al menos al Mencía entre los muchos buenos tintos gallegos- cuando Papageno bebe largamente de una interminable copa de tinto. El señor Font, en su próximo viaje por A Coruña,  podrá tener ocasión de aumentar su conocimiento de la insuficientemente conocida vitivinicultura gallega.

...y filtraciones
Parece que vuelve la falta de ética que implica la -llamémosle amalgama- de actividades de organización con la crítica e información. Parece que vuelve –si es que alguna vez se fue- la mala praxis. Y mala praxis es, por ejemplo- filtrar fechas y programas de la próxima temporada sin haber convocado siquiera a los medios a una rueda de prensa.

Rueda de prensa que carecerá del mínimo interés para los medios especializados una vez pisada la noticia. Y más, cuando a lo largo de la temporada –como sucedió en ésta que acaba- se van cayendo del cartel repartos enteros, nombre a nombre. O cuando se cambian fechas, como fue el caso de esta Flauta mágica, prevista en principio para los pasados viernes 19 y domingo 21. 

Para qué asistir y contarlo: ya nos iremos enterando de rectificaciones, cancelaciones y sustituciones.

22 junio, 2015

‘Off Pogorelich’






El sábado 30 de mayo no asistí al concierto de Ivo Pogorelich en el Colón. Ya sé que una negación suena rara como primera frase de una crónica, pero hay momentos en los que uno va allá donde le manda su destino. Decía Espronceda que “Hojas del árbol caídas, juguetes del viento son” y quiso la suerte -o quien corresponda- que ese sábado no tuviera entradas para el concierto de Pogorelich. Un intérprete de tanta y tan grande inquietud artística para unos (entre los que me suelo encontrar, dicho sea de paso), como insoportable para otros , al parecer y exactamente, por la misma causa.

Así las cosas, decidí presentarme en uno de esos conciertos que habitualmente no llegan a la mayoría de los aficionados por celebrarse fuera de los circuitos oficiales y/o comerciales. Dicho y hecho: me fui al Conservatorio Profesional de Música de A Coruña (CPMC), donde se celebraba el estreno de A torre dos sons: un cuento de Arantxa Verbel, musicado por un gran compositor y contrabajista gallego, Simón García, de quien ya había escuchado algunas obras en Internet.

Tras una breve presentación por parte del director del Conservatorio, Jesús López Prado, tomó la palabra la responsable de Dididai, la ONG radicada en A Coruña a la que estaba dedicado en concierto. Dididai nació a partir de la experiencia de algunos de sus fundadores en el mayor centro de acogida de menores de Katmandú (Nepal), donde los niños y niñas con diversidad funcional sufren aún más la falta de recursos humanos y materiales que afecta a todos.

Gracias a Dididai, ‘tres niños con diversidad funcional que nunca habían ido a una escuela acuden diariamente a un centro educativo y de rehabilitación desde junio 
Bal Mandir, Katmandú
© Dididai
de 2010’, como se puede leer en su web. Y un acuerdo entre Dididai, Bal Mandir y un grupo de profesionales sanitarios locales -Self-Help Group for Cerebral Palsy (Grupo de Auto-ayuda para la Parálisis Cerebral)- atienden las necesidades de jóvenes discapacitados de Bal Mandir, en la actualidad nueve jóvenes y niñas, a los que no ha sido posible escolarizar.

Desde octubre estos jóvenes cuentan con el apoyo -financiado por Dididai- de Michele, un educador especial europeo, cualificado y con experiencia. El terremoto del 25 de abril (7,9º en la escala Richter) afectó al centro de Dididai en Katmandú pero, afortunadamente, ‘sus amigos y colaboradores se encuentran bien. Sin embargo, algunos han perdido parientes y muchos sus viviendas, el edificio del orfanato se ha visto afectado y una pared de la Dididai Room se ha derrumbado’. Ahora, dependen de que la NCO, propietaria del orfanato decida sobre reconstruir o no Bal Mandir. Las últimas noticias sobre las actividades de Dididai y la forma de contribuir a su actividad se pueden ver en su web

El concierto se celebró en el auditorio del CPMC y estuvo protagonizado por la propia Arantxa Verbel como narradora, la orquesta sinfónica y el coro del conservatorio, dirigidos por Fernando L. Briones, y contó con la colaboración del grupo de alumnos con necesidades especiales (GACNE) del CPMC, que fue dirigido por su responsable y coordinadora de Grado Elemental, Isabel Gómez Alonso. El Conservatorio de A Coruña es uno de los tres únicos de España que imparte enseñanza musical a  este tipo de alumnos en situación de discapacidad

A Torre dos sons es un bonito cuento que tiene como protagonista a Belulo, un
Belulo Ausente
© Silvia Montes Fernández
niño al que envenenan tras cantar en la fiesta de cumpleaños de su rey. Belulo se duerme en brazos de su madre cayendo en un sopor del que despierta con una grave dificultad de comunicación con su entorno, similar a la que sufren los pacientes con trastornos del espectro autista. Apenados, sus vecinos lanzan al aire globos pidiendo un remedio para su mal, con la esperanza de encontrar alguna respuesta que lo muestre.

Como es de esperar en un cuento infantil, A torre dos sons transcurre por diversos episodios en los que se describe a las personas que intentan remediar el mal de Belulo y los lugares donde éstas habitan. La respuesta de cada uno de ellos es más voluntariosa que eficaz y, al final, el remedio es la combinación de todas las recetas recibidas. Y lo más importante: no es Belulo quien tiene que tomarla sino los que conviven con él, como descubre Bamela. Ésta es una niña que se acerca a él con el cariño, tacto y cuidado imprescindibles y logra que Belulo salga de su ensimismamiento y pronuncie alborozado la palabra mágica.

¡Risa!

Belulo e Bamela
© 
Silvia Montes Fernández
Final feliz y moraleja adecuada de un cuento al que la música incidental de Simón García se adapta como un guante. Sus diez números lo ambientan describiendo o ilustrando con eficacia y belleza las diferentes situaciones y caracteresque aparecen en el cuento, ya en su  introducción, que desde una sensación de suave movimiento, casi de estatismo, crea una sensación de misterio, de expectativa sobre la acción que ha de suceder.

La partitura de García refleja los sucesos y caracteres del cuento con eficacia y hermosa sencillez: en la pompa de su Fanfarria real; en la Nana que escucha Belulo en la voz de su madre (preciosa la incorporación del coro tras el canto de la voz solista); el desenfado del Vals de los globos que suena mientras éstos suben y suben en el cielo en busca de remedio; En las nubes, con la primera intervención del GACNE, muestra el ajetreo de un pueblo de sabios en continuo movimiento; en la ligereza orquestal de Emahó, un pueblo en continua meditación; la valentía percutiva de Neka y la tristeza del Rey por la falta de remedio para Belulo

A torre dos sabios © Silvia Montes Fernández
Sabios en la torre de los sonidos, pieza especialmente compuesta para su interpretación por los alumnos con necesidades especiales, muestra un cierto aire de decepción de los sabios por no encontrar el remedio adecuado. Pero es sólo un momento: la ternura de la Canción de la esperanza y la transformación de aquel ingenuo Vals de los globos en el gran Vals final van a llenar a quien los oye de un sentimiento de alegría y esperanza.

La actuación y de la orquesta y coro del CPMC, dirigidos por Briones, fue doblemente meritoria por el gran esfuerzo que supone preparar un concierto como éste en época de exámenes. Esas pruebas que se multiplican al menos por dos por el dislate de las enseñanzas artísticas en nuestro país. El grupo de alumnos con necesidades especiales, con Isabel Gómez al frente, demostró lo que el mucho trabajo y el buen hacer de padres y profesores puede lograr en estos alumnos.

Fue un concierto en el que las emociones musicales sólo fueron superadas por las puramente humanas. Ahora, toca gozar de unas merecidas vacaciones y reponer fuerzas para la esperada grabación de un disco-libro sobre A torre dos sons, prevista para el próximo otoño. Enhorabuena a todos.



13 junio, 2015

El Stravinski Picassiano...






...o El Picasso Stravinskiano, que tanto da. El Museo de Belas Artes de A Coruña ha organizado la exposición O primeiro Picasso, en la que se ha conmemorado el 120º aniversario de la primera exposición del pintor malagueño, celebrada precisamente en A Coruña. O primeiro Picasso ha reunido algunos de aquellos primeros trabajos, creados por el pintor malagueño durante su estancia en la ciudad. En paralelo a esta exposición, el Museo ha celebrado un ciclo de cinco conciertos dedicados al genio del cubismo, a modo de ‘repaso de las relaciones que, de alguna forma, se establecieron entre Picasso y la música’. Relación que viene dada tanto por su colaboración pintando decorados para obras escénicas de Satie, Falla, Stravinski o Milhaud (entre 1917 y 1924), como por su afición a la música popular.

La exposición cerraba sus puertas el domingo 24 de mayo, día en el que el Museo organizó el último de los conciertos, un recital dedicado a la música de Ígor Stravinski. A cargo del mismo, Atlantis Piano Duo, grupo formado por Sophia Hase y Eduardo Ponce. Esta pareja de pianistas, catedráticos ambos del
Atlantis Piano Duo

Conservatorio Superior de Música de Salamanca, ya dejó la impronta de su buen hacer en sus diferentes actuaciones en A Coruña. Valgan como muestra aquella versión absolutamente memorable de  Siete visiones del Amén, de Messiaen, en un concierto de la Sociedad Filarmónica de A Coruña (13.12.2011), y  su última aparición ante el público coruñés, en este mismo escenario del Museo de Belas Artes, cuando dieron ocasión al público coruñés de gozar de grandes versiones con obras o versiones a cuatro manos de Bartók y Stravinski.


Y si en 2014 fue La consagración de la primavera, este último concierto del ciclo dedicado a Picasso se inició con la Suite Pulcinella, cuyos primeros decorados fueron creados precisamente por Picasso. El concierto finalizó con la versión para piano a cuatro manos de El pájaro de fuego. Tanto en una como en otra obra, Atlantis Piano Dúo volvió a mostrar su perfecta coordinación y su maestría en la interpretación pianística de obras sinfónicas. 


Ponce evocó en la   Berceuse el sonido orquestal de los primeros compases de la obra. Y, en los pasajes a cuatro de Petrushka, ambos intérpretes hicieron que se
Las manos de Atlantis
pudiera apreciar  el gran poderío sonoro y 
todos los matices de la composición original. La versión de Atlantis Piano Dúo tuvo además todo el poder de evocación dramática de la obra que Stravinski creó para Les ballets russes de Diaguilev. Entre Pulcinella y El pájaro de fuego interpretaron una serie de obras –menores sólo en duración y quizás más ligeras de concepto-, en las que Hase y Ponce deleitaron al público, como los grandes maestros que son, demostrando que no hay música pequeña cuando ésta está en manos de un gran intérprete.

06 junio, 2015

Zoar y Kukas en Son Futuro



SON FUTURO, programa educativo de la Sinfónica de Galicia, ha celebrado el el Teatro Rosalía Castro una serie de conciertos didácticos con el título A frauta máxica no maxín, que el viernes 5 ha finalizado, como es costumbre, con un ‘concierto en familia’, abierto al público. Se trata de un espectáculo musical de teatro y títeres basado en el singspiel de Mozart Die Zauberflöte (La flauta mágica), con producción de Os Monicreques de KUKAS y música a cargo del quinteto de viento Zoar Ensemble.

Zoar Ensemble
Foto, Cris Andina
A frauta máxica no maxín fue estrenada en enero, en la sala de cámara del Palacio de la Ópera de A Coruña, por ‘Ópera en familia’, la actividad dirigida a los más pequeños por la Temporada Lírica de A Coruña, que organizan Amigos de la Ópera y el Consorcio para la Promoción de la Música. Transcribo el texto que escribí sobre aquel concierto para el diario El País, que no pudo publicarse en su momento y que, salvo alguna puntualización, sigue siendo válido para esta ocasión, incluido titular y subtítulo.

En busca de nuevos aficionados a la ópera 
Gran calidad desde el punto de vista teatral y musical en el espectáculo de Kukas y Zoar

 La sala de cámara presentaba un lleno absoluto y a la hora de comienzo de la función hubo incluso varias personas que no lograron asiento. La algarabía habitual cedió paso al silencio cuando, en una breve introducción teatral, se encendieron las luces del escenario e hizo su aparición el personaje de Mozart, recibiendo a Emanuel Schikaneder, el libretista de La Flauta, quien le ofrece su trabajo. Todo ello, con el punto de comicidad e  histrionismo imprescindible para captar eficazmente la atención de los más pequeños.

La interpretación de la obertura por Zoar Ensemble fue recibida con aplausos
Jorge Casas como Mozart-Narrador
Foto cedida por Zoar Ensemble
porel público infantil, que siguió vivamente una trama bien actuada por Jorge Casas (Mozart) y los títeres de hilos de Kukas. El movimiento escénico fue lo suficientemente bien diseñado y actuado para mantener la atención captada; y  Casas, que cuajó una gran actuación como Mozart y como narrador, supo hacer crecer la comunicación con el público infantil. Un público difícil, que a la mínima puede “irse del partido” pero que se entrega cuando, como el domingo en el palacio de la Ópera, se le da un espectáculo de calidad.

Y calidad hubo tanto desde el punto de vista teatral como,  muy notablemente, desde el musical y los componentes de Zoar –Álex Salgueiro, fagot; David Villa, oboe; Antonio Suárez, clarinete; Juan Ibáñez, flauta, y Benjamín Iglesias, trompa– tocaron con el rigor y entrega que los caracteriza.  Su implicación en la función les llevó a interactuar con Casas en más de una ocasión e incluso a hacerlo en un simpático desfile por el escenario tocados con unas graciosas y expresivas caretas de papel a modo de gorros. Un modo particularmente apropiado de trabajar gozando y haciendo gozar de los arreglos de Joachim Linckelmann, Guido Schäfer y el propio Álex Salgueiro sobre la música de Mozart.

Papageno-Papagena de Kukas
Foto cedida por la OSG
El espectáculo solo tuvo un pero: la decisión de Papageno de ahorcarse cuando se cree abandonado por Papapagena es realmente inapropiada para el público infantil. La presencia de la horca en la que se iba a suicidar y el texto que se hace leer al narrador provocaron la pregunta de muchos niños, la estupefacción de sus padres y la turbación de más de uno de estos. Un detalle perfectamente prescindible para este público como, por otra parte, tantos otros pasajes musicales y dramáticos que fueron suprimidos para la ocasión”.

Sobre la función del viernes 5 en el Rosalía, cabe comentar que Zoar Ensemble mantuvo la calidad musical y que tanto Jorge Casas como los títeres de Kukas hicieron lo propio con su trabajo. Pero también hay que añadir que el ámbito de un teatro a la italiana hace perder gran parte de la comunicación lograda en la sala de cámara del Palacio de la Ópera. Esto, que sucede en parte por la distancia, es agravado por la total ausencia de iluminación en la platea, que divide el teatro en dos ámbitos, uno para los intérpretes y otro para el público. 

Esto es algo que prácticamente impidió la interacción entre el actor y los niños, base del teatro de títeres para niños y que abundó en la representación de enero en el Palacio de la Ópera. Tanto que mientras en éste fueron aplaudidas todas y cada una de las intervenciones de ZOAR –desde la obertura a la conclusión-, el único aplauso que sonó el viernes en el Rosalía fue -y más corto de lo merecido por músicos y titiriteros- al finalizar la representación.