21 octubre, 2019

Entrevista a Jesús celemín (y 2)









P.- Como concejal de Educación ha declarado la importancia de artes y deporte en la enseñanza y que el deporte está bastante bien atendido pero no así las enseñanzas artísticas. ¿Se puede mejorar la situación de estas desde la concejalía?

R.- Desde el Ayuntamiento sí que se puede hacer, sobre todo a través de programas educativos. A partir de ahí, con las actividades extraescolares sí que puedes complementar de alguna manera la falta que hay en el currículum escolar. La música, por ejemplo, tiene en primaria una hora a la semana, que no es nada. ¿Qué hacen las familias interesadas? Los llevan a la Escuela de Música o al Conservatorio, pero sí que es verdad que podemos hacer actividades  no solo a nivel clásico sino también del folclore gallego, a través de asociaciones, y en esa idea estamos impulsando en los centros actividades extraescolares para que la música, el teatro, la gaita, la pintura, etc., tengan más presencia. Como hemos llegado muy justos [de tiempo], estos cambios no se notarán para este curso escolar pero sí para el  año que viene.

P.- Hablando de otra cosa, ¿en qué punto se encuentra la gestión municipal del Teatro Colón, que acaba este año? ¿Ya se ha llegado a un acuerdo con la Diputación Provincial para prolongarla?

R.- La idea es continuar. Estamos trabajando en ello, en mejorar la colaboración y, en principio, la Diputación creo que es receptiva a que continuemos con el convenio programando nosotros y ellos, que también tienen sus días. Por lo menos hay muy buena sintonía y no hay interferencias, todo lo contrario. Creo que o mucho me engaño o vamos a seguir gestionando como hasta ahora se ha hecho.

Teatro Colón, A Coruña



P.- Se puede decir que en A Coruña hay tres recintos fundamentales como el Rosalía, el Colón y el Palacio de la Ópera y que habrá que coordinar, sobre todo los dos teatros, para que no se hagan la competencia .

R.- Como estos espacios los gestionamos desde Cultura es mucho más fácil programar y que no se pisen las actividades. Lo que pasa es que en A Coruña  hay tal cantidad de actividades musicales y de otro tipo, que al final se solapan. Pero estoy viendo que las personas que son fieles al Palacio de la, los abonados, van el viernes y si hay algo en el Colón, que puede ocurrir, este tiene su público, como lo tiene el Rosalía. Los públicos están bastante bien distribuidos y no quedan las actividades sin espectadores. Porque cuando uno hace un espectáculo de cualquier tipo es para enseñarlo y el calor del público es fundamental y en eso A Coruña es envidiable, porque es un público muy agradecido y entregado y la verdad es que los artistas lo agradecen.

P.- Hablemos del MACUF [antiguo nombre del  MAC, Museo de arte Contemporáneo de Naturgy, antes Unión Fenosa, por el que aún lo conoce un gran número de personas en A Coruña ]: se ha hablado de que han desplazado 400 obras a Valladolid. Por lo que Vd. sabe, ¿cuál es la situación a fecha de hoy?

R.- Qué dolor, el MACUF. Yo siempre fui contrario a que se cerrara. El otro día tuvimos una reunión con [Manuel Fernández] Pellicer, que es el delegado, y realmente yo no puedo estar optimista: ellos se mantienen en  el cierre. Entonces estamos mirando otras posibilidades, otras vías. Ellos aseguran que está allí toda la colección, que no se ha movido; realmente, tampoco lo sabemos, porque tampoco tenemos una relación de las obras. Lógicamente, el catálogo lo tenían ellos y su registro lo tienen ellos. Entonces, abren la posibilidad a que Xunta, Diputación, Concello –y ellos tendrían que participar también- se hicieran cargo del museo. Hay que ver en qué condiciones, cómo sería el reparto.

Museo de Arte contemporáneo, A Coruña



P.- Pero no en el espacio del MAC ¿En qué espacio podría ser?

R.- Es que no hay otro, yo no veo otro. Yo tengo todavía que sentarme con ellos y ver qué se hace. Pero np puede haber otro porque la colección es muy grande y tampoco A Coruña tiene un espacio para albergarla, habría que crearlo y eso llevaría años y una inversión muy grande. Entonces, yo estoy pesimista porque ¿si la Xunta no aporta para el Consorcio, va a aportar para el MAC? ¿Y en qué cuantía? Yo voy a hacer un esfuerzo, hablar con la Diputación, a ver cuál es su parecer, volveré a sentarme con la Xunta a ver cuál es el suyo y cómo quiere diseñarlo, con Naturgy y con el Concello. Pero las conversaciones no son rápidas y habría que ver también el mecanismo legal, si a través de un convenio, si un consorcio o un patronato. Eso hay que escribirlo, redactarlo y sé que eso va a llevar tiempo.

P.- Naturgy dice que mantendrá su sede en A Coruña pero quizás alquilará sus salas vacías. ¿Puede ser esa la salida que permita volver a exponer los fondos?

R.- Después de todo lo que ha ganado Naturgy en Galicia, suena a broma que encima haya que alquilarle parte de la sede o de sus instalaciones. Yo creo que ellos tendrían que hacer también una aportación, si no del mantenimiento [de la colección] por lo menos la cesión de espacios y el mantenimiento de lo que es el recinto y nosotros entraríamos en lo que es la programación, personal, etc. A cuatro bandas es posible llegar a un acuerdo; si una de las cuatro patas falla va a ser muy difícil.

P.- ¿Y las actividades?

R.- Las actividades eran fantásticas, sobre todo las que se hacían en los centros educativos, que eran diferentes pero algo parecido a las que se hacen en el Museo de Belas Artes: unas actividades muy bien pensadas, trabajadas con monitores muy cualificados y que tienen unos resultados educativos y pedagógicos extraordinarios. Habría que recuperarlas pero todo aquel personal no sabemos si estará interesado en volver; ya ha pasado un año y un año es mucho tiempo, seguro que ya habrán buscado otros caminos y a lo mejor esas heridas marcan tanto que ya uno no quiere volver a trabajar donde lo pasó mal.

P.- Desde la Xunta se ha dicho y se dice que lo importante es que los fondos queden en Galicia. ¿Hay “peligro de desplazamiento” al Gaiás o similares?

R.- No lo sé. Yo creo que ya el Gaiás fue un error hacerlo con esas dimensiones. A mí no me gustaría que [la colección de] el MAC saliera de a Coruña. Ahora, también es verdad que no me gustaría que el MAC desapareciera. Entonces, si esa es una vía para que no desaparezca, pues es una más pero tendremos que explorar otras opciones. Yo, desde luego, creo que es importante que no desaparezca y si la Xunta apuesta por llevarse toda la colección al Gaiás pues es una de tantas otras. Porque esto no es solo una cuestión de exposición; las actividades van muy unidas, los concursos que había [la Bienal tras cuya última edición se cerró el museo] y todo lo que suponía la programación educativa hacen que no tenga mucho sentido coger una colección que funcionó aquí para llevarla a otro sitio solo para que quede guardada en un  lugar. Esta vía que apunta sería la última que descartaría como la última posible.

P.- Pues suerte para que todo salga bien

R.- Suerte no. Lo que se necesita es un cambio de mentalidad. A lo mejor otras personas en estos puestos de responsabilidad lo ven de otra manera mucho más acertada. Yo, desde luego, hasta el momento no les veo una buena  disposición. Como entidad máxima, ellos también deberían poner los medios; ellos saben que nosotros estamos preocupados, lo saben de sobra. En la Xunta tienen dinero y formación suficiente y la solución es fácil: Feijoo solo tiene que dar la orden. A él le gusta la música y vive en A Coruña, Solo tiene que decir “voy a apostar por la ciudad en la que vivo”.

No veo voluntad de diálogo, no veo voluntad de solucionar el problema, que es tan sencillo como pagar aquello que se comprometieron por escrito a través de un convenio anual, por lo tanto, existe una mala intencionalidad de dañar los intereses de los ciudadanos: miles de personas conforman las agrupaciones del consorcio: niñas, niños, profesorado, familias...y lógicamente esto se debe saber, para que no ocurra y se ponga solución de manera inmediata.

Es una cuestión de decisión, nada más. Es cierto que la Xunta la gobierna el partido Popular y sería poco responsable utilizar la mayoría en contra de una ciudad  que ellos no gobiernan y poner freno a cultura musical de A Coruña. Estoy convencido de que si tuvieran el gobierno de la ciudad la solución llegaría antes”.


19 octubre, 2019

Entrevista a Jesús Celemín (1)






Jesús J. Celemín (León, 1964) es el Concejal de Educación y Cultura del Ayuntamiento de A Coruña. Profesor de Música de Educación Primaria por oposición desde 1993, acumula una notable experiencia docente como jefe de estudios y director de centros de Primaria en Bembibre (León)  y A Coruña, aquí también como presidente de la Asociación de Directores de Colegios Públicos de A Coruña y miembro de la Xunta Provincial de Directores de A Coruña, 2014/2019. También ha sido profesor-tutor del Máster Universitario en Dirección, Gestión e Innovación de Instituciones Escolares y Socioeducativas de la Universidad de A Coruña, de 2016 a 2019.

Esta entrevista se publica en dos partes. Esta primera está dedicada íntegramente a la situación financiera del Consorcio para la Promoción de la Música y las consecuencias de esta sobre sus proyectos; en la segunda, Jesús Celemín responde a distintos asuntos de su competencia como concejal de Educación y Cultura.

Jesús J. Celemín


Pregunta.- Dice Vd. que quiere promocionar el Consorcio para la difusión de la Música (CPM) -único en España por extensión y profundidad de sus proyectos-  en la ciudad, provincia, comunidad, España y Europa. ¿Cómo se logra eso?

Respuesta.- Trabajando mucho.  El proyecto inicial era la creación de la Orquesta Sinfónica de Galicia; luego, el maestro Víctor Pablo tuvo una visión genial, que fue el abarcar todos los ámbitos de edad, creando el Coro de la OSG, la Orquesta Joven, ahora tenemos dos orquestas de niños de 6 a 18 años, el Coro Joven y el Coro de Niños [los Niños Cantores de la OSG, que al comentarle al concejal que siempre hay más niñas que niños conviene en que habría que plantearse un cambio de nombre como Coro Infantil de la OSG, por ejemplo]. Y esa música que se hace, que se ensaya, que se trabaja, también tiene que salir fuera. También tenemos que mover las agrupaciones de los niños, las de los jóvenes, y eso solo se hace con financiación.

P.- Estas actividades, que incluyen Son Futuro y el Proyecto ReSuena totalizan un gran número de personas, claro.

Proyecto ReSuena


R.- Sí, todo eso dio una masa social de niños que van al Conservatorio u otros que marchan fuera. Luego se abarca también las becas de excelencia musical [que financia el Consorcio] para aquellos que salen a estudiar fuera de la Comunidad, que es también una parte importantísima de las actividades del Consorcio: ayudar a nuestros alumnos y alumnas. En esto, yo quiero cambiar porque se paga la matrícula pero en Alemania y otros destinos las matrículas no son excesivamente caras y lo que más cuesta es la estancia y el mantenimiento. Por eso pienso hacer una modificación de esas ayudas y también quiero ampliarlas a toda Galicia.

P.- Ha declarado en algún medio que en la anterior legislatura la comunicación entre Xunta y Concello no parecía buena. ¿En qué situación se encuentran estas relaciones con el cambio de Gobierno municipal, han mejorado tanto como para recuperar la deuda acumulada?

R.- A mí me gustaría pensar que la Xunta –y Feijoo en este caso- es un hombre sensible a la música y a este proyecto; y tendría que mostrarse generoso y establecer otra vez esa fluidez, pero no acabo de percibirlo. Sí que he hablado con algún representante de la Xunta pero no acabo de ver dar ese paso hacia adelante con claridad. Me decían que iría subiendo a partir de este año la aportación pero que no llegaría a los tres millones de momento [lo que se refleja en la aportación anunciada en el proyecto de presupuestos de la Xunta de Galicia: 2.696.867 euros].


Parlamento de Galicia, hemicilo


P.-¿Esto se podrá arreglar con la tramitación de los presupuestos en el Parlamento Galego?

R.- Ojalá en estos meses reflexionen y digan “este es un proyecto que hay que apostar por él y hay que sacarlo adelante”. Y que además es un compromiso que ellos formaron por escrito, que no es algo que se está reclamando a mayores. A la Diputación, que da 1.500.000 euros,  siempre intentas decir “hombre, un poco más”. Pero ellos cumplen; y eso que, por petición propia, no están dentro del Consorcio porque su última política es que están saliendo de todos los patronatos. En cualquier caso, tienen la puerta abierta: que al fin y al cabo hacen una aportación importante.


Diputación Provincial Da Coruña


P.- El Consorcio puede verse obligado a reducir actividades si no se soluciona la situación económica. ¿Cuáles y en qué orden se verían afectadas?

R.- El problema es por qué te decides. Es evidente que la orquesta debe prevalecer por encima de todo, porque es una de las mejores orquestas de Europa y no podemos prescindir de ella. Entonces, las otras agrupaciones lo que reducen es en actividades; mantienes la agrupación pero, lógicamente, no pueden desarrollar su actividad con todo su potencial. A mí no me gustaría que ninguno de los grupos desapareciera. Pero, claro, estamos haciendo encaje de bolillos.

Yo no quiero renunciar a ninguna de las agrupaciones y quiero que la Xunta se dé cuenta de que está cometiendo un error tremendo. Son proyectos de integración, son proyectos de igualdad, son proyectos sociales, proyectos en los que estás haciendo sociedad, educas a los niños, estás haciendo que el ocio sea una forma de transmitir conocimientos. Entonces ¿cómo se niegan a esto? Para mí es algo incomprensible.

P.- ¿No puede ser porque esas actividades ayudan a formar futuros ciudadanos con criterio, es decir con capacidad de crítica?

R.- Pues puede ser porque los músicos son personas formadas, con criterio propio. Pero eso es bueno, no es malo. Hay que entenderlo así.

P.-¿Y la Xunta lo entiende así?

R.- Pues si no lo entiende, mal vamos. Hombre, ahora tocan unas elecciones autonómicas y aquí hay un tejido social en el que todo el mundo va a saber que la Xunta no está apoyando este proyecto  y al final la ciudadanía emite un voto y una confianza. Si Feijoo no confía en este proyecto, pues a lo mejor tiene una repercusión a nivel de elecciones; porque son muchas familias las que van a saber que no lo apoya.


Xunta de Galicia, edificios de San Caetanon Santiago

P.- La Xunta acumula desde 2011 una deuda con el Consorcio para la Promoción de la Música de 5.199.266. El Convenio entre la Xunta de Galicia y el Concello de A Coruña de 28 de diciembre de 2004, firmado por el presidente Manuel Fraga Iribarne y el alcalde Francisco Vázquez, especifica (cláusula tercera, párrafos 2º y 4º) que la Xunta de Galicia se compromete a aportar al CPM en 2005 una cantidad de 3 millones de euros y, literalmente, que “a contía a transferir en cada ano non será inferior á que se establece para o exercicio 2005”. ¿Cómo se ha llegado a esta situación?

R.- A partir del 2011 empezó a haber una minoración y un incumplimiento del Convenio. Llegaron a pagar tres millones seiscientos mil euros pero ahora están pagando [poco más de] dos millones seiscientos mil. Y eso afecta también a las salidas que hace la orquesta; si tiene que ir a Vigo, no puede hacer siete conciertos y tiene que hacer la mitad.

P.- ¿Cuáles serán en este caso las consecuencias sobre las actividades de los grupos que comprende el Consorcio?

R.- Hay que tener en cuenta que en 2019 ya hemos cancelado uno de los tres encuentros de la Orquesta Joven y ya no queda consignación presupuestaria para el Coro (en breve llegarán reparos por falta de crédito por el proyecto la Sinfonía de los Salmos), por lo que en 2020 -técnicamente y en el mejor de los casos- sólo podríamos hacer un encuentro de la Orquesta Joven, el de enero y dos meses de actividad del Coro. Si además perdemos definitivamente Naturgy [el pago por la empresa energética por su tradicional concierto de Navidad] y los otros dos patrocinadores que están pendientes, en 2020 no se podría presupuestar ni Coro ni Orquesta Joven para no incurrir en déficit al final de año.


Coro de la OSG

P.- La anterior temporada volvió la colaboración OSG/RFG. Ambas son muy bien recibidas en la otra ciudad, pero la coincidencia de fechas lo dificulta. Parece que se programara más en competencia que en colaboración. ¿Pueden hacer algo al respecto las instituciones?

R.- Más bien individualismo que competencia. Se podría hacer algo, lo que pasa es que es difícil porque los conciertos tienen éxito los viernes y los sábados. Es cierto que aquí en A Coruña el público suele responder muy bien a todo tipo de conciertos pero a lo mejor en otras ciudades no tienen esa respuesta tan grande de público. Habría que sentarse entre gerentes, también los responsables políticos. Sí, yo creo que es una buena idea. A mí me gustaría que la orquesta se moviera por todas las comarcas con más facilidad; pero hay que tener los espacios, porque es una orquesta grande.

P.- A propósito de espacios, parece que al fin se pone en marcha el Auditorio de Lugo.

R.- Pues es una buena noticia, habrá que estrenarlo con nuestra orquesta ¿no? Pero claro, todo ese movimiento de gente y de conciertos, lógicamente se hace con dinero. Y volvemos a decir lo mismo: si se estrangula financieramente al Consorcio, la orquesta, lógicamente, no se puede mover con la facilidad que quisiéramos.

P.- ¿Qué otros planes tiene respecto de la orquesta?

R.- Algo que estamos haciendo ahora es un convenio con el Conservatorio Superior de Música para que los músicos de la orquesta puedan dar alguna “master class”. Hasta ahora no había mucha relación con los conservatorios pero estamos estableciendo puentes con ellos para que el Palacio de la Ópera no sea un algo elitista y apartado sino que entre dentro de todo el tejido musical de la ciudad, que lo puede hacer perfectamente. Y a través de eso, con conciertos de cámara, alumnos que en algún momento puedan entrar en nuestras agrupaciones o profesores de la orquesta que puedan dar clases allí, establecer más lazos, que eso siempre es importante.


Conservatorio Superior de Música de A Coruña


P.- Lo ve factible, con ese corporativismo funcionarial que se les achaca a los conservatorios?

R.- Yo pienso que sí, porque aunque sean funcionarios [como el propio concejal] son músicos. De los conservatorios, a mí me llama mucho la atención cómo aquí los conservatorios cierran en vacaciones y tienen un horario muy pequeño. Yo comparo a veces con conservatorios como el de Salamanca, que tiene tres turnos y la gente puede estudiar por la mañana, por la tarde e incluso por la noche. Y hasta los fines de semana, incluso el domingo por la mañana. Es cuestión de ir  cambiando la mentalidad, que un músico no puede dejar de tocar en vacaciones y sobre todo estoy pensando en instrumentos de viento, como la trompeta o la tuba, que por su sonoridad necesitas un lugar fuera de casa y eso no lo están propiciando los conservatorios.

Fin de la primeara parte de la entrevista. Líneas Adicionales publicará próximamente la segunda y última. 



01 mayo, 2019

Hija predilecta







A Coruña, 28 de abril, Teatro Rosalía Castro. El funeral. Texto y dirección, Manuel M. Velasco. Intérpretes: Concha Velasco, Jordi Rebellón, Irene Gamell, Irene Soler y Emmanuel Medina. Vestuario, Ion Fiz. Escenografía, Asier Sancho. Diseño iluminación, José Manuel Guerra. Música, Juan Cánovas y Juan Robles de la Puente. Diseño peluquería y maquillaje, Lola Gómez. Edición vídeo, Antonio Durán, David Cortázar y Francisco Martínez. Diseño gráfico, David Sueiro. Escenografía, Escénica integral. Utilería, Roberto del Campo. Jefe de producción, Marco García. Jefe técnico, David Pérez Arnedo. Ayudante de dirección, Irene Soler. Ayudante de producción, Alejandra Freund. Meritorios de producción, Paula Fumagalli y Cristina Blanco. Regidor/Gerente, Leo Granulles. Técnico de sonido, Arsenio Fernández. Técnico de luces, Alfredo Guijarro (Taxa). Maquinaria, Juan Manuel Higuera. Sastra, Rosa Castellano. Productor, Jesús Cimarro. Voces en off, Evelia Flores, Javier Velasco e Irene Soler. Reportera, Natalia Sprengler.


“Lucrecia Conti es una enorme diva del teatro que ha fallecido y a cuyo funeral asistís hoy”, escribe Manuel M. Velasco escribe en el programa de mano de El funeral, en el que añade que Concha Velasco le pidió “una comedia blanca muy loca que remitiera a El fantasma de la ópera, Sunset Boulevard, Mary Poppins o La bruja novata”. Pero remitir no es lo mismo que citar títulos, por mucho que todos estos y alguno más sean nombrados en el texto. Vayamos por partes, como en algún momento debió de decir Jack el Destripador.

A telón abierto [por cierto, ¿sigue habiendo telones en los teatros? porque hoy resultaría realmente original, incluso rompedor, comenzar una obra tras alzar el telón] y con el sonido de canto gregoriano y una campana doblando a muerto, el espectador se halla ante un velatorio. Paredes en blanco y negro, coronas de flores blancas,  apenas manchada una de ellas por un toque en rojo, y presidiéndolo todo, un féretro de perfiles metálicos y cristal que deja entrever el cadáver de Lucrecia.

Concha Velasco ante el cartel de El Funeral


Entran en  la escena dos mujeres jóvenes de luto riguroso que invitan a los espectadores a subir al escenario -a presentar sus respetos al cadáver, se supone-. Son las dos nietas de la diva, de caracteres tan opuestos como distante parece su nivel de inteligencia. Al parecer, el Ministerio [de Cultura, se supone] le ha organizado un funeral oficial en un teatro –justo aquel en el que se represente la obra- y los espectadores de la función son también “personajes”, admiradores de la actriz que asisten al funeral, y como a tales se dirigen las nietas de la finada: una prudente y sensata, muy bien interpretada por Irene Soler; la otra, [deduzca usted mismo sus “cualidades”], encantadoramente encarnada por Irene Gamell.

La lectura de las últimas voluntades de la difunta, a través de una carta-testamento marca el camino del argumento: Lucrecia Conti era inmensamente rica porque supo invertir en empresas muy rentables sus fuertes ingresos como actriz. Pero sus descendientes no las controlarán en absoluto, pues las considera absolutamente incapacitadas para ello. Tras entrar en escena un entre supuesto y posible nieto de inteligencia y perspicacia pareja a la de la Maite de Irene Gamell –mas que correctamente interpretado por Emmanuel Medina- luces, sonido y humo escénico a tutiplén (ya saben, en abundancia, a porrillo[1]) anuncian el prodigio: la presencia de la difunta rediviva (pues eso: aparecida, resucitada1) entrando a escena por el pasillo central del patio de butacas y lanzando un “esto es una aparición” que arranca el primer aplauso espontáneo del público de los muchos que se sucederán a lo largo de la noche.

A partir de este golpe de efecto y de los caracteres de estos tres personajes secundarios - a los que pronto se unirá el representante de la diva, un caradura y aprovechado muy bien personificado por el siempre eficaz Jordi Rebellón-, el espectador avisado (ya saben, prudente, discreto, sagaz 1) empieza a maliciarse (recelar, sospechar, presumir algo con malicia 1) los derroteros por los que transcurrirá la obra.

Concha Velasco como Lucrecia Conti


El funeral está escrita para el lucimiento de una eximia actriz, Concha Velasco, seguramente una de las mejores que ha dado la escena española a lo largo de su historia. Y a fe que esta gran dama del teatro aprovecha el texto al máximo, incluso por encima del 100 %. Pero este da de sí lo que da de sí: una serie de “scketchs” mejor y/o peor encadenados, con continuas citas a los programas de televisión de la peor calidad –y, como consecuencia casi natural, con la mayor audiencia-, interpelaciones a los espectadores para que estos respondan y frases que inevitablemente han de rematarse desde el auditorio. Lo que no deja de ser un recurso fácil para mantener su atención aumentando su implicación emocional.

Vamos, lo que en política se ha llamado siempre demagogia (práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular 1) o el populismo (tendencia política que pretende atraerse a las clases populares 1) tan en boga en los últimos tiempos. Puede que aplicar en estos términos a una crítica teatral sea extraño, pero también lo es asistir a una función media hora después de cerrarse los colegios electorales. Sobre todo después de toda una campaña electoral que viene durando media vida y ha aportado sobre todo toneladas de inconveniencias, insultos y exabruptos. Además, uno se siente animado a ello por la  alusión a esta jornada electoral por parte de Rebellón o la de Concha Velasco a la Liga de fútbol con su “para qué, si ya ha ganado el Barça”. Por cierto, tal vez esta “charcutería” [cuyo eslogan bien podría ser “Velasco y Rebellón, morcillas a mogollón”], en la mejor tradición del teatro cómico español, sea parte de lo más logrado de cuanto se oye en escena.

Irene Soler, Irene Gamell, Concha Velasco, Jordi Rebellón y Emmanuel Medina


No es esto, no es esto
Posiblemente, la frase orteguiana sea el mejor comentario al texto de El funeral. Porque no; no es esto. Una actriz con el historial de Concha Velasco y los sufrimientos personales que han jalonado su vida durante estos últimos años se merece un texto de máxima calidad que le permita mostrar todas sus cualidades como dramática… o como actriz de comedia. Pero de alta comedia no lo que se supone que sea este malogrado texto, quizás solo útil para hacer caja.

Y es que uno no puede por menos de recordar a la Concha Velasco que hizo la Mariana Pineda de Las arrecogías del beaterio de Santa María Egipciaca; o la protagonista de la deliciosa Yo me apeo en la próxima ¿y usted?, de Adolfo Marsillach, primero con Pepe Sacristán y luego con el propio autor; o la Teresa de Jesús de la serie de Televisión Española. Y no digamos de su Hécuba del Festival de Mérida, interpretada por Velasco con honor y gloria por toda España.


Concha Velasco como Hécuba


Es mi enorme admiración por esta grandísima actriz la que me hace expresarme en estos duros términos. Y es mi respeto por cuantos se arriesgan a subir su trabajo a un escenario –autores, técnicos y actores- lo que me hace medir al máximo mi opinión y revisarla hasta el infinito. Concha Velasco se merece todas las ovaciones recibidas en esta función y muchas, muchísimas más. Y no digamos cuando al final de la representación se dirigió al auditorio para agradecer lo que ha supuesto la ciudad y el público en estos últimos meses, cuando hubo de suspender la última función programada a causa de una enfermedad.

Fue profundamente emocionante escucharla y sentir con ella el calor de esa relación de los cómicos y técnicos como familia que se proporciona la mejor ayuda y cuidados en momentos de zozobra. Y conmovió escucharle decir cómo sintió la necesidad de volver. Sí, la “la función debe continuar”; y si es imposible, se debe retomar. Aunque sea a rastras; aunque sea meses después. Porque así son los hijos de Talía. Y Concha Velasco ha de ser para cuantos amamos el teatro -por muchos años pero con el mayor sosiego- lo que un ayuntamiento nombraría como hija predilecta.





[1] (Definiciones del Diccionaro de la Lengua Española, edición del Centenario).

11 abril, 2019

Paráfrasis y sugerencias; nacer y renacer






A Coruña, 6 de abril, Palacio de la Ópera. Real Filharmonía de Galicia. Paul Daniel, director. Nicholas Angelich, piano. “PARAFRASEANDO A SCHUMANN”. Programa: Robert Schumann, Carnaval, op. 9 (varios orquestadores); Robin Holloway, Scenes from Schumann, op. 134; Xabier Mariño, Sálvora; Robert Schumann, Concierto para piano y orquesta en la menor, op. 54.



La Real Filharmonía de Galicia ha celebrado su tercer concierto de esta temporada en A Coruña, el segundo dentro de los ciclos de abono de la Orquesta Sinfónica de Galicia. Por primera vez, el grupo de abonados a los conciertos de los sábados de la OSG han tenido ocasión de contrastar la calidad de la orquesta radicada en Santiago, calidad que se puso de manifiesto ya desde la primera obra programada, como idóneo escaparate de la flexibilidad de la RFG ante las orquestaciones que de la obra pianística de Schumann hicieron una decena de compositores rusos y un letón y el buen hacer de Paul Daniel para destacar los diferentes climas sonoros propuestos por estos.

Real Filharmonía de Galicia. Paul Daniel


Schumann dedicó al lied una parte importante de sus esfuerzos como compositor. En sus Scenes from Schumann, Holloway no se limita a transcribir u orquestar seis lieder del autor alemán sino que parafrasea, cita brevemente o alude al músico alemán o lo fusiona con otros. El resultado es, como en el caso del Carnaval, una muestra algo caleidoscópica, pero en ella subyace y domina su propia personalidad, claramente británica, que como tal fue fielmente traducida a sonido por Daniel y la Filharmonía.

Mariños frente a vikingos
Tras el descanso, la RFG hizo nacer Sálvora, de Xabier Mariño (Ponteareas, 1983), una obra de ambientes en los que dominan las sugerencias sonoras. Desde el batir de los timbales y trinos de las trompas como el presentimiento de un peligro, al sonido de las maderas como cuadro sonoro pintado sobre el telón de la cuerda baja. Acaso la respuesta de los isleños, quizás esa figura fantasmagórica de sirena y el estremecedor sonido de su canto, al que alude el compositor en su texto sobre la obra, como pudiera ser el sonido en vacío de las trompas. En cualquier caso, se trata de una obra que envuelve a quien la escucha en un aura de sonido que de alguna forma hechiza y atrapa. Hasta tal punto que su final -con la simetría de los timbales alejándose en un morendo similar a un latido que se esfumara, que se disolviera en la bruma- deja con ganas de escuchar más. Tal vez de escuchar de nuevo Sálvora ; o quién sabe si una continuación inspirada en otras de nuestras islas atlánticas.

Xabier Mariño



Y Schumann renacido
Hace como medio siglo que tengo el Concierto para piano, op.54 de Schumann como paradigma del concierto instrumental romántico indisolublemente unido al de Grieg, escrito en la misma tonalidad de la menor. Es el recuerdo de aquellas tardes de sábado de finales de los sesenta, cuando un amigo auxiliar de vuelo aportaba al grupo las últimas novedades en forma de discos de vinilo que él  adquiría en París, Londres o Nueva York y que era imposible lograr en España.

Nicholas Angelich



La versión de Nicholas Angelich el sábado en el Palacio de la Ópera se acerca en gran medida a aquella primera figuración mental que marca tanto el gusto y el criterio: la que surge de la escucha de una obra en momentos iniciáticos. Es como el renacer de una idea primigenia de la obra. Con la peculiaridad de una delicadeza y atención al detalle pocas veces escuchadas a lo largo de estas casi cinco décadas; condición que desde luego redondea el carácter del  Allegro affettuoso inicial y el Allegro vivace final sin hacerles perder su fuerza y dinamismo intrínsecos. El Intermezzo: Andantino gracioso, en cambio, ganó en intimidad el punto que pudo perder de pasión. Daniel hizo un acompañamiento adaptado como un guante a cada momento del discurso de Angelich. Los solos del oboe de Christina Dominik y del clarinete de Beatriz López fueron hermosísimas incrustaciones en el tejido general del concierto. La gran ovación del público de A Coruña fue recompensada con un Chopin de oro que hizo arder las palmas.